Piso amplio, 1 baño (pero con bidé, ese gran invento),patio de luces para cotorrear con las vecinas, balcón con vistas curiosas a las vías del tren y a las obras de enfrente, con cuyos trabajadores se puede hablar mediante señales de humo. Derecho a acariciar al gato, hacerme rabiar y a usar la plata y la porcelana como instrumentos arrojadizos. Busco individuos originales y con gustos exquisitos, para no pelearnos por el mando y poder cocinar juntos sin que peligre nuestra integridad física. Se valorarán conocimientos de esperanto y técnicas de suicidio checoslovacas. Abstenerse futboleros, chulos latinos y becarias guarrillas.
Si le dicen que es ud. rarucio, ésta es su oportunidad. Escríbame o déjeme un mensaje en el contestador (casi nunca oigo el teléfono) y me pondré en contacto con Ud.
Con Dios/Alá/Buda. |